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Acerca del crecimiento espiritual

David Steindl-Rast
En el libro “Lo que creemos”, Anselm Grün y David Steindl-Rast coinciden en que el crecimiento espiritual nace de la serena aceptación de uno mismo, con sus luces y sombras.


En el libro “Lo que creemos – Espiritualidad para nuestra época”, Anselm Grün y David Steindl-Rast responden a los planteos más profundos del hombre de hoy, formulados por el periodista y escritor austríaco Johannes Kaup.

Algunas personas imaginan que un religioso es admirable y lleva una vida santa, perfecta, pura, pulcra y armónica. Pero el ser humano no es así, pues su vida es siempre una mezcla de muchas aspiraciones y experiencias diferentes. Existe lo sagrado en esta vida, y también lo inescrutable. La vida es compleja y a veces paradójica. También tenemos que aprender a vivir por encima del ensayo y error. ¿Cómo crecemos espiritualmente, en tanto hacemos todo correctamente o en tanto lo hacemos incorrectamente?

Anselm Grün:

Debemos intentar obrar correctamente; no obstante, si bien lo intentamos, muchas veces lo hacemos incorrectamente. Hay que aprender del ensayo y error. Quien se encuentra consigo mismo, también encuentra siempre sus lados oscuros, su fragilidad y sus abismos. En el noviciado no me llevaba bien con la humildad, porque la consideraba algo negativo. Pero cuanto más envejezco, más siento que la humildad, con sus fortalezas y debilidades, es la actitud adecuada para adoptar. Así me siento aceptado por Dios y entiendo que no debo juzgar a los demás. No juzgar: la invitación de Jesús no es una máxima moral, sino que, detrás de ella, está la experiencia: quien se conoce a sí mismo ya no tiene el deseo de juzgar a los demás.

David Steindl-Rast:

Se debería decir: acéptate tal como eres. El ideal de querer ser mejor tiene la ventaja de que uno se ocupa de ese ideal al querer alcanzarlo. Cuando esto no ocurre, puede ser que uno se despreocupe totalmente de sí mismo, y esto también es un peligro.

Anselm Grün:

Se debería decir: acéptate tal como eres. Solo puedo modificar lo que he aceptado. Lo primero es la aceptación.
Por eso hay un principio: solo puedo modificar lo que he aceptado. Lo primero es la aceptación. Quiero crecer y no simplemente permanecer donde estoy porque, de lo contrario, sería un haragán. Permanecer donde estoy es un peligro. Leemos la Biblia y otras historias sagradas para motivarnos y sentir que tenemos potencial a desarrollar. El otro peligro es la proyección: hay personas que nos toman a nosotros dos por santos. Proyectan una imagen en nosotros y luego se desengañan, ya que somos solo dos seres humanos. Hay personas que necesitan esas áreas de proyección, pero en ningún caso podemos identificarnos con ellas.

David Steindl-Rast:

Sobre el proceso de crecimiento del cual hablas, hay un libro de James Fowler titulado Stufen des Glaubens (Etapas de la Fe). Así como Jean Piaget intentó describir el desarrollo de la inteligencia, Fowler trazó el desarrollo religioso. En su libro muestra que el paso decisivo en el tránsito de una meseta de desarrollo a la siguiente proviene de una crisis. Esto es muy valioso, porque nos enseña a ver cuán importantes son las crisis en la vida. La krisis, en el sentido griego del término, tamiza lo que es viable de lo que no lo es.

¿Significa esto que el espíritu cristano también incluye lo imperfecto?

Anselm Grün:

Claramente; el espíritu cristiano es aceptación, por eso somos aceptados incondicionalmente. Pero esto también tiene un objetivo: que seamos cada vez más permeables a Cristo y a nuestro verdadero Yo. Este es un proceso que nunca acaba. Este proceso de purificación y transformación, en que lo auténtico se abre paso cada vez más mientras disminuye lo no-auténtico de nuestra vida, acaba con la muerte: nunca seremos personas completamente perfectas. Para mí es sumamente importante que el espíritu de Cristo se trasluzca a través de nuestras debilidades. Muchas veces pretendemos irradiar a Cristo solo a través de nuestras fortalezas; sin embargo, lo irradiamos también a través de nuestras heridas.

David Steindl-Rast:

Leonard Cohen escribió una bella canción llamada Anthem (Himno). En ella se dice: “Suenen las campanas que todavía pueden sonar, olvida una ofrenda perfecta. Hay una grieta en todo, y por ella la luz entra”. Con esto muestra que es mejor celebrar lo positivo que erradicar lo negativo. La canción expresa maravillosamente una profunda visión espiritual; no se la podría enunciar mejor.

Anselm Grün:

Henri Nouwen afirmó: Allí donde estamos quebrados es donde se rompen las máscaras que nos hemos fabricado, y así aparece el tesoro que tenemos en nuestro corazón. Si nuestro verdadero Yo quiebra esas máscaras, brilla algo nuevo.


Foto: Diego Ortiz Mugica

Anselm Grün, nacido en 1945, es monje benedictino alemán, doctor en teología. Reside en la abadía de Münsterschwarzach, Alemania. Conocido por unir la espiritualidad tradicional con la psicología moderna, es apreciado por muchas personas como consejero espiritual y pastor. Autor de más de 300 libros, es en la actualidad uno de los autores cristianos más leídos en todo el mundo. Miles de personas participan anualmente en sus charlas y seminarios.

David Steindl-Rast nació en Viena, Austria, en 1926. Estudió artes, antropología y psicología, recibiendo un doctorado de la Universidad de Viena. Desde 1953 es monje benedictino. Fue uno de los primeros católicos que recibió un entrenamiento en Budismo Zen. Es un maestro espiritual para muchos, especialista en ecumenismo y diálogo interreligioso. Se ha dedicado también al diálogo entre religión y ciencia. A sus 91 años continúa dando conferencias alrededor del mundo.


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