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Re-leyendo el año

En medio de la agitación propia de las fiestas, se hace necesaria una pausa para abrazar lo vivido. Ofrecemos un breve ritual que puede ayudar a detenernos, contemplar lo que nos dejó el año, y responder a ello desde el corazón. Nuestra vida puede ser más plena si detenemos la rutina y valoramos cada momento vivido…


releyendo el año

Seguramente estás con poco tiempo. Fin de año y sus fiestas han llegado.
¿Puedes hacerte un momento para ti?
Te hará bien. Nos hará bien. Haz un “stop”.
Enciende un sencillo cirio en tu casa. Siéntate en paz. Queremos re-leer el año vivido.
Te invitamos a hacerlo en tres días. Puedes hacerlo este lunes 21, martes 22 y miércoles 23,
o en otro momento que te resulte provechoso.

Primer día: Descubrir la luz…

No sé si las palabras pueden recoger tanto vivido. Intentemos, ¿te parece?
Tómate un momento. Una vez que estés más sereno, recorre lo vivido.
Déjate ayudar con un calendario, con tu agenda, lo que te sirva para que pasen delante de tus ojos los días vividos… Hazlo, por favor, atento a lo que nace dentro tuyo. Emociones breves o intensas. Es importante “sentir y gustar las cosas internamente”, permitir que sean los acontecimientos los que te guíen.

Te invitamos a hacer una breve lista de la luz, la luz que te visitó y sorprendió a lo largo del año. Anota, por favor, cada luz en un pequeño papel; ¡si es de colores mejor! Y coloca esos papeles de luz, junto al cirio que encendiste.

Haz un poco de silencio, ante los papeles que te recuerden la luz que acompañó tu andar este año. ¡Y demos gracias juntos!

¡Un abrazo y hasta mañana!

 

Luz
Quiero escribir acerca de la luz,
pero no sé si las palabras
pueden iluminar del mismo modo
con que ella brilla en las ramas de los árboles,
en las alas de las aves,
y hasta en las cosas rotas,
devolviéndoles a los seres su belleza.
¿Acaso pueden las palabras hilar sustancia
desde el esplendor o el ocaso?
¿Pueden las palabras halagar
la celebración de pájaros ya cansados de la noche?
¿Pueden las palabras entibiar la superficie
de piedras y dolores?
¿Pueden las palabras revelar la riqueza
de cosas abolladas y mundanas?
No lo sé.
Pero si queremos escribir un mañana
que sea mayor que nuestras heridas,
podríamos usar nuestras palabras como bendiciones,
y recordar los gozos dentro del quebranto,
los comienzos dentro de cada final,
y la belleza dentro de todas las cosas.
Bernardette Miller

Segundo día: Acoger la noche…

Te invitamos a volver a tu rincón, encender la vela y junto a ella, colocar nuevamente los papeles de luz.

Seguramente a lo largo del año también se hizo presente la oscuridad, momentos de tristeza, confusión u otros modos en que la noche nos visitó. ¿Puedes recordarlos? También han sido parte de nuestra vida y tienen para nosotros un motivo para ser reconocidos. En un primer momento, te invitamos a anotarlos, sin buscar motivos ni sentidos, tan solo ponerles nombre. ¡Saber que estuvieron!

A todo lo que ha sido noche en tu año, te invitamos a ponerlo en una lista, uno bajo el otro, junto a los papeles de colores de la Luz.

Una vez que lo has hecho y ambos están juntos, ¿puedes hacer un momento de silencio y solo contemplarlos? ¡Demos gracias juntos por el camino recorrido!

Tercer día: Situarnos en contexto

gratitud-anio

2015 ha sido un tiempo nuevamente difícil para la Humanidad. Además de estos acontecimientos gozosos y dolorosos de nuestra vida personal, te invitamos a que, después de encender el cirio y colocar junto a él el trabajo de los dos primeros días, podamos hacer presente lo que sabemos de lo vivido por todos nosotros como sociedad, como humanidad. En una hoja, con palabras sueltas, pongamos palabras que nos recuerden lo que nos ha sucedido y va más allá de nosotros mismos y al mismo tiempo, nos hace ser nosotros mismos. Por ejemplo, puede ser la Cumbre del Clima, el atentado del 13N, los refugiados, las elecciones en distintos países… Los que a ti te parezcan que son parte de nuestra experiencia este año…

Ahora, uniendo estas tres partes: tu luz, tu noche, el contexto…
¿Qué sentir más fuerte se despierta en ti?
¿Qué podemos agradecer de lo vivido?
¿A qué te sientes invitado/a?

¿Te parece escribir esta invitación que ha regalado este año que termina? No como un compromiso a “cumplir” en 2016, sino tan solo como fruto de la escucha. ¡Ya llegará el momento que se vuelva respuesta fecunda!

¡Un abrazo grande!

 

  • responder robeto longhi tartaglia ,

    gracias,gracias,gracias,algún ángel juguetón ,que me ama, me sopló al oido la existencia de ese lugar.
    es cierto los angeles también estan en el ciberespacio.

    • responder miriam de andrea ,

      y que hago con los papeles?

      • responder admin ,

        Puedes ponerlos junto al pesebre, si tienes uno en tu casa, o sino tenerlos unos días junto al cirio y después quemarlos ofreciendo esos tesoros.

      • responder maria eugenia lozano ,

        Que bueno aprender a dar gracias por todo,y lo haré ya que no sabia como ni tenia como regalarme algo bueno,gracias por enseñar nos a salir de la rutina.

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