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Acostumbrados a esperar

Si estamos constantemente esperando algo, nos perdemos las riquezas del presente. La gratitud por el ahora constituye la verdadera prosperidad. Texto de Eckhart Tolle en «El poder del Ahora».



¿Somos personas que habitualmente estamos esperando algo? ¿Cuánto tiempo de la vida dedicamos a esperar? Llamo “espera a pequeña escala” a cosas como esperar en la cola de la oficina de correo, en un embotellamiento, en el aeropuerto, esperar la llegada de alguien o que termine la jornada laboral. La “espera a gran escala” incluye esperar las próximas vacaciones, un mejor trabajo, que los hijos crezcan, encontrar una relación significativa, lograr el éxito, ganar dinero, ser importante, alcanzar la iluminación. No es raro que la gente se pase toda la vida esperando empezar a vivir.

Eckhart Tolle

Esperar es un estado mental. Básicamente, significa que deseamos el futuro, no deseamos el presente. No queremos lo que ya tenemos, y queremos lo que no tenemos. En todo tipo de espera, inconscientemente generamos un conflicto interno entre el aquí y ahora (donde no queremos estar) y el futuro imaginado (donde queremos estar). Esto reduce drásticamente nuestra calidad de vida, ya que nos perdemos de vivir el presente.
No tiene nada de malo esforzarnos por mejorar nuestra calidad de vida. Sin embargo, podemos mejorar las circunstancias, pero no podemos mejorar la vida misma. La vida es una realidad primaria. La vida es nuestro propio Ser interior más profundo. Es íntegra, completa, perfecta en sí misma. La calidad de vida abarca las circunstancias y las experiencias, y no tiene nada de malo fijarnos metas y esforzarnos por alcanzarlas. El error está en identificarlas con la vida misma, con el Ser. El único punto de acceso a la vida es el Ahora. Usualmente nos parecemos a un arquitecto que no presta atención a los cimientos del edificio por preocuparse por la estructura superior.

En todo tipo de espera, inconscientemente generamos un conflicto interno entre el aquí y ahora, y el futuro imaginado. Esto reduce drásticamente nuestra calidad de vida, ya que nos perdemos de vivir el presente.

Por ejemplo, muchas personas esperan la prosperidad, siendo que la prosperidad no llega en el futuro. Cuando honramos, reconocemos y aceptamos plenamente la realidad actual (dónde estamos, quiénes somos, qué hacemos ahora), cuando aceptamos plenamente todo esto, estaremos agradecidos: agradecidos por lo que tenemos, por lo que somos, por nuestro Ser. La gratitud por el momento presente y por la vida aquí y ahora es la verdadera prosperidad. No puede llegar en el futuro. Si lo aceptamos, la prosperidad presente se manifestará de distintos modos.

Si no estamos satisfechos con lo que tenemos, o si incluso nos sentimos frustrados o enojados por lo que nos falta en el presente, quizás esto nos motive a buscar ganar más dinero, pero aunque logremos ganar millones, seguiremos experimentando una sensación interior de escasez, y muy dentro nuestro seguiremos sintiendo insatisfacción. Quizás podamos vivir experiencias excitantes que se pueden comprar con dinero, pero éstas llegarán y se irán, y siempre dejarán una sensación de vacío y la necesidad de más gratificaciones físicas o psicológicas. Solamente enfocándonos en nuestro Ser y sintiendo la plenitud de la vida, alcanzaremos la verdadera prosperidad.

Por lo tanto, abandonemos la espera habitual como un estado mental. Cuando nos demos cuenta de que estamos esperando algo… escapemos. Volvamos al momento presente. Simplemente dediquémonos a ser, y disfrutémoslo. Estando en el presente, no sentiremos la necesidad de esperar nada. Así, la próxima vez que alguien nos diga: “Discúlpame por haberte hecho esperar tanto,” podemos responder: “Está bien, no estaba esperando. Simplemente estaba aquí disfrutando con alegría de mi propio ser».

Tomado de El poder del Ahora, de Ekhart Tolle.


Práctica

1- ¿Qué sentimientos despiertan en ti esta frase?

«Se nos pasa el día esperando salir del trabajo,
la semana esperando el fin de semana,
el año esperando las vacaciones,
la vida esperando la felicidad».

2- Durante el día intenta apreciar los momentos de espera, ya sea en una cola del supermercado, mientras se hace el café, o inclusive cuando esperas que la computadora se encienda. Evita “mantenerte ocupado” durante estos momentos. Simplemente disfruta de tu alrededor con un sentido de asombro ante la vida que frenéticamente se desarrolla frente a ti. Cuando logres disfrutar de la espera, simplemente di: “Gracias”. Observa cómo te sientes al dar las gracias, sé consciente de todas las sensaciones o emociones que van surgiendo.

¿Qué sientes al apreciar estos momentos de espera?
¿Qué puedes aprender, amar o saborear mientras esperas?


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Reflexiones:

  1. REPLY
    Martha dice:

    Entre todos saldremos adelante

  2. REPLY
    Martha dice:

    Esperemos ,a ser prudentes y poder salir de esta situación,sobre todo con paciencia y cuidando nos y colaborando con las reglas.

Te invitamos a compartir tus reflexiones: