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El otro y yo nos pertenecemos

El dolor de quien sufre es una oportunidad para que despierte la compasión, esta honda capacidad humana de hacer propia la situación del otro, sabiendo que “su situación” es también “mi situación”. Una reflexión y un llamado a colaborar, en esta ocasión, con los inundados de Argentina, pero que cada uno, desde su lugar, puede traer a consideración respecto de cualquier necesidad del prójimo.


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“Tu verdadero ser incluye a tu prójimo. Se pertenecen de manera radical. Si entiendes el concepto de ser, entonces también entiendes lo que significa pertenecer. No te cuesta nada pertenecerte a ti mismo; de manera espontánea tú te dices “sí” a ti mismo en tu corazón. Pero en tu corazón tú eres uno con los demás; tu corazón sabe que tu verdadero ser incluye a los demás. Amar significa decirle “sí” con todo tu corazón a ese verdadero ser, y actuar de acuerdo a ello.

(“La gratitud, corazón de la plegaria”, Hermano David Steindl-Rast, p.181)

El jueves 13 por la mañana, un canal de TV entrevistaba a una mujer, vecina de Luján, que tiene 1,5 m de agua en su casa. Ella agradecía porque gracias a tener planta alta, podía recibir a sus vecinos que no la tenían. Había elegido una manera de vivir y comprender la tragedia de la inundación que la afectaba. Convirtió la dolorosa experiencia en una oportunidad.

“Todo tiene su momento oportuno”, dice el libro bíblico del Eclesiastés. Hoy, ante la inundación que sufren muchos hermanos nuestros, ciudadanos como nosotros de este país, es el tiempo para compartir. No lo hacemos desde la distancia, sino desde la consciencia que nuestro verdadero ser incluye al otro. Nos pertenecemos. Nuestras vidas están hondamente conectadas. El dolor de quien sufre la inundación, más allá de las causas que la producen, es una oportunidad para que en aquellos que hoy no la padecemos, despierte la compasión, esta honda capacidad humana de hacer propia la situación del otro, sabiendo que “su situación” es también “mi situación”.

Nuestra decisión de hacernos cercanos al otro compartiendo bienes que le son hoy indispensables, nos hace más nosotros mismos, nos humaniza. La indiferencia, la justificación o la acusación, nos anestesia, nos aleja de una nueva oportunidad para dar un paso más hacia el proceso de mayor humanidad al cual la Vida, cada día, nos convoca.

Estamos invitados también a que esta acción nos sea solo emocional, de abrir y dar lo que encontramos. Sino que, conscientemente, escuchando las necesidades que hoy tienen, compartamos lo que necesitan. Necesitan de nosotros alimentos no perecederos, pañales, botas de goma, colchones, elementos de limpieza e higiene personal.

Después, será el tiempo de tener en cuenta el accionar de los estados municipal, provincial y nacional. Así, al momento de emitir responsablemente nuestro voto, elijamos a quienes están a la altura de las funciones para las que se postulan. Invitamos a distinguir entre aquellos que hacen política para construir poder y aquellos que buscan construir una sociedad de hombres y mujeres libres. Sus acciones lo manifiestan.

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  • responder Juana Pereyra Iraola ,

    Felicitaciones y muchas gracias. Quiero recibir noticias suyas!!!

    • responder Sol ,

      Lamento tener que hacer reposo…Me da culpa , por eso no paro de publicar !!
      Son unos genios, un agradecimiento y abrazo grande!

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