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Luz en la oscuridad

David Steindl-Rast
En estas Fiestas, el hermano David propone un ejercicio para ayudarnos a descubrir la luz en la oscuridad que nos rodea. ¡Seamos portadores de Luz!


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Queridos amigos:
Una vez más ha llegado la época del año en que las diferentes tradiciones espirituales celebran las Festividades de la Luz. En el hemisferio norte, donde en esta época los días son más cortos y hay más horas de oscuridad, la luz que emerge con el solsticio de invierno renueva nuestras esperanzas. De todos modos, en cualquier parte del mundo “la luz en la oscuridad” es algo digno de celebrarse. Sobre todo, es el “en” de “la luz en la oscuridad” lo que los fieles celebran como el gran misterio de la Navidad, de Hanukkah, de Diwali, y de otras Fiestas de la Luz. Para los ojos atentos al asombro, es un gozo maravilloso poder ver la luz brillar en medio de la oscuridad. Sin embargo, poder ver la luz brillar en la oscuridad es un gozo aún mayor, y es una maravilla que solo los ojos del corazón son capaces de ver.
¿Qué quiere decir todo esto? Solo si lo experimentamos lo podremos saber. ¿Y cómo podremos experimentarlo? Solo si permanecemos atentos y en silencio. La temprana caída de la noche en invierno es un momento que se presta para este atento silencio interior; un momento en que “el velo entre los dos mundos es muy delgado”, como dice una tradición celta. Quizás has encendido una vela y te estás calentando con su tibio resplandor. Disfruta esta sensación. Sumérjete en ella. Descansa en ella mientras sientas que esta sensación te abriga. Cuando te surjan pensamientos, dirígelos hacia el momento previo, hace un instante, cuando estabas encendiendo un fósforo para encender la vela. Trae el recuerdo de ese momento, lentamente, desde tu mente hacia tu corazón. Con tu corazón, más que con tu mente, sé consciente, al mismo tiempo, de la luz de la vela y del momento en que la chispa del fósforo trajo luz a tu habitación a oscuras. No fuerces nada. Simplemente contempla con tu corazón, hasta que seas consciente tanto de la luz de la vela como del momento en que el fósforo puso luz en la oscuridad. En un atento silencio, ten presente las tres cosas: la luz, la chispa del fósforo, y la oscuridad previa. Luego, lentamente, intenta esto: así como te sumerjiste en el calentarte a la luz de la vela, sumérjete ahora en el calentarte en la oscuridad. Esto requiere un poco de valor, pero creo que serás capaz de hacerlo.
Una vez que hayas experimentado simultáneamente la conciencia de la luz y su aparición en la oscuridad, habrás vislumbrado el Misterio del Origen. Y así, serás capaz de intuir este misterio una y otra vez, cada vez que mires a las cosas con la misma atención confiada de los ojos del corazón. Cuando mires una margarita, los ojos de un gato, o la mirada amorosa de un amigo, será muy fácil (casi tan fácil como cuando mirabas la vela) dejarte llevar profundamente por lo que ves, al punto de ser consciente de la matriz de oscuridad de la que las cosas nacen. Y una vez que estés bien entrenado en esta mirada del corazón, podrás hacerlo no solo con estos ejemplos fáciles, sino con cualquier cosa que mires.
Sí: una vez que logres ser simultáneamente consciente de la luz y de la oscuridad, y una vez que sepas por experiencia que puedes entregarte con confianza a lo que Dylan Thomas llama “la santa y cercana oscuridad”, la matriz oscura de la luz, entonces podrás mirar con nuevos ojos a todo lo que se presenta oscuro a tu alrededor. Con renovada valentía y creatividad, encenderás un fósforo tras otro para iluminar al mundo, sin temerle a la oscuridad por reconocerla como la “no todavía luz”.
Esta consciencia, esta valentía, esta decidida creatividad es lo que más deseo para ti y para mí y para todos nosotros en estas Fiestas y a lo largo del 2019.
Tu hermano David

  • responder nora ,

    gracias hermano David por instruirnos en el ejercicio de luz-oscuridad-luz lo voy a practicar en toda circunstancia q me toque atravesar..gracias ..Dios bendiga tu vida

    • responder Sonia Dussel ,

      Gracias querido hermano David, con tus palabras tan calidas
      y diáfanas, me ayudas a re-significar mi concepto de oscuridad , esa ” vivencia” en la que hoy me encuentro, tan fría, temida, evitada. Me alientas a reconocerla, aceptarla y “practicarla” como esa AÚN NO LUZ” en mi y poder transformar mi mirada hacia la chispa de Luz en todos los seres sintientes , en todo lo creado, en todo lo que es desde su sagrada existencia… Mi abrazo de Luz para ti y para todos los seres sintientes…

      • responder BEATRIZ DAVIDSON ,

        Muchisimas gracias por estos sabios consejos. Un gran regalo

        • responder LOURDES ,

          GRACIAS,GRACIAS me ayuda mucho GRACIAS,GRACIAS lo leo todos los diaa.

          • responder María ,

            Gracias por la paz que transmites a través de tus palabras que llegan al corazón. Feliz de poder sentirlas

            • responder Graciela ,

              Gracias!! Luz para todo el universo!

              • responder Fabricia ,

                Abrazo la oscuridad, plena de confianza en que será oportunidad de luz!!!

                • responder Susana poli ,

                  Gracias…es tan profundo que… sólo puedo llegar a decir gracias…

                  • responder Lorena ,

                    me encantaaa muchas gracias por esas palabras

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