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Sumario del encuentro espiritual 2015

Patricio Grehan nos ofrece un breve sumario de los contenidos del encuentro espiritual 2015 de Vivir Agradecidos. Para ver el contenido completo del taller, haz click aquí.


Sumario 2

Compartimos durante dos días un encuentro que llamamos “Una plenitud examinada”. Ya Sócrates nos decía que una vida no examinada no merece ser vivida. Recogiendo la invitación de Br. David de ser agradecidos para alcanzar una vida plena, nos propusimos profundizar, con mirada contemplativa, las 3 dimensiones del tiempo humano –pasado, presente y futuro– para examinar, reelaborar y darles una segunda oportunidad a la satisfacción con el pasado, las alegrías del presente y las esperanzas del porvenir.

Cosechar el pasado, vivir las alegrías del presente y actuar como centinelas del futuro, en un clima de escucha y serenidad, nos regaló días de mucha plenitud. Lo hicimos a través de una metodología de profundización espiritual, favoreciendo la introspección y el intercambio; la narración, el análisis y la re-comprensión de nuestras experiencias personales. Así, renovamos el encuentro con nosotros mismos, con todos, con todo y con el Hilo Invisible que sostiene y une el universo. Este proceso pudimos hacerlo celebración, recuperando rituales significativos dejando que la Sabiduría universal de diversas tradiciones sea nuestra maestra.

Compartimos una sabrosa video conferencia con el hermano David, confirmatoria de todo lo vivido. Ante la pregunta de uno de los participantes sobre las virtudes necesarias para este tiempo, nos regaló 3 perlitas:

Slow down: ir despacio, bajar un cambio (STOP)
Pay attention: estar atentos (LOOK)
Have courage: tener coraje (GO).

Nos despedimos inspirados en el texto de Pedro Rizo sobre el bambú japonés, dispuestos a encontrarnos con el eterno presente que nos habita para que el coraje necesario para vivir brote desde lo más hondo:

“Es verdaderamente asombroso lo que sucede con el cultivo del bambú japonés. Siembras la semilla, la abonas, te ocupas de regarla constantemente y durante los primeros tiempos no sucede cosa apreciable. En realidad no pasa nada durante los primeros siete años. ¡Siete años! A tal punto, que un aficionado no avisado estaría convencido de haber comprado semillas muertas. Sin embargo, al final del séptimo año y en un periodo de solo seis semanas, la planta de bambú crece más de 30 metros. Durante esos siete años, sin dar una mínima muestra de existir, el bambú estuvo creando un complicado sistema de raíces que le iban a permitir el vertiginoso crecimiento de sus últimas seis semanas. Una planta con un cuerpo denso y armonioso, con una corteza brillante y dura como el pedernal, a la vez que maleable y útil para miles de aplicaciones: en fontanería o en medicina; desde un entarimado hasta la impermeabilización del palacio de un mandarín; lo mismo para una caña de pescar que para un puente sobre el rio Kwai. ¡Una joya!”

 

  • responder Laura ,

    Fue un encuentro luminoso conmigo misma a traves del compartir con el otro…Fortalecio mi alma dandome las energias necesarias para mi presente!Gracias a todos 🙂

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