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Conversaciones poco comunes – Segunda parte: La gratitud y el presente

Dos viejos amigos (un monje benedictino y un monje budista) comparten recuerdos, opiniones, esperanzas… En esta segunda parte, el hermano David y Thich Nhat Hanh dialogan acerca de la gratitud incluso en situaciones de dolor y de muerte. La muerte es parte de la vida, y no implica una aniquilación, sino una transformación.


Texto completo del video

Hermano David: La gratitud consiste siempre en estar agradecidos por la oportunidad. Cuando vemos flores, tenemos la oportunidad de disfrutar de ellas, de oler su perfume. Así, incluso el sufrimiento es una oportunidad: la de aprender la compasión. Aquello por lo que estamos agradecidos no es por la cosa en sí, sino por la oportunidad que este momento presente nos ofrece, que siempre es un momento dado, un regalo. Cuando respondemos a este momento encontramos la compasión.

Thich Nhat Hanh: La muerte no es un enemigo, ya que si no existiera la muerte, la vida y el nacimiento serían imposibles. La muerte de una cosa da lugar al nacimento de otra. Si miramos a nuestro cuerpo en este momento, veremos que la muerte está teniendo lugar aquí y ahora. Millones de células están muriendo en este momento para que nuevas células puedan nacer. Así, la muerte es necesaria para la vida. Esto es lo que en el budismo llamamos “la naturaleza del inter-ser”.

Llevas a la madre Tierra en ti, por lo que no puedes morir, sino transformarte. Si hay algo, no puede devenir en nada; si hay alguien, no puede devenir en nadie.
Puedes sentir la gratitud a cada paso. Estás vivo, y tus pies son lo suficientemente fuertes como para caminar por este hermoso planeta. Respirando y caminando con plena conciencia, cada paso que das te trae de regreso a casa, al aquí y ahora, para que así puedas entrar en contacto con las maravillas de la vida. Cada paso así dado puede enriquecernos y sanarnos. Caminando de esta manera detienes el pensamiento, y así no estás realmente en ese lugar determinado. Puedes sentir el contacto de tus pies con el suelo. La madre Tierra está allí. La madre Tierra está en ti. Hay una comunión entre la madre Tierra y tú. La madre Tierra es la madre de todos los santos, la madre de todos los budas y bodhisattvas. Llevas a la madre Tierra en ti, por lo que no puedes morir, sino transformarte. Es lo mismo que una nube transformándose en lluvia: la nube no muere, para ella no hay nacimiento ni muerte. Cuando hablamos de nacimiento y de muerte, estamos hablando en un nivel superficial. Pero si nos adentramos profundamente en la naturaleza de las cosas, en ellas no hay nacimiento ni muerte. Si hay algo, no puede devenir en nada; si hay alguien, no puede devenir en nadie.

 

  • responder J. Miguel Ruiz ,

    Gracias por compartir este diálogo entre dos seres que van muy adelante en el terreno de la sabiduría y el espíritu. Ayuda a construir la esperanza de que la muerte no es todo, no es la aniquilación de todo, sino nuestra transformación. Así lo creo de este misterio.

    • responder nataly ,

      Muchas gracias por compartirlo darlo a conocer y expandir.. me ha llegado al corazon, realmente cada momento es una oportunidad y asi lo es para mi ahora
      Gracias,
      cuándo lo han filmado esto?
      Nataly Ninka

      • responder admin ,

        Gracias por tu comentario, Nataly! El video fue filmado el 6 de octubre de 2012 en Plum Village, Francia.

      • responder Fernanda ,

        Excelente, lo comparto. Muchas gracias 🙂

        • responder Silvia M.SANTIÁ ,

          Cuando el alumno está preparado,el Maestro llega.

          • responder jcarlos gaich ,

            Estamos y somos constantes y/o itinerantes cambios químicos.

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