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Fortalecer el sistema inmune

En su libro «El poder del Ahora», Eckhart Tolle propone la práctica de llevar la conciencia al cuerpo para fortalecer el sistema inmune.



Un beneficio de la práctica de vivir el presente es un fortalecimiento del sistema inmunológico que ocurre cuando habitamos el cuerpo. Cuanta más conciencia traemos al cuerpo, más fuerte se vuelve el sistema inmune. Es como si cada célula despertara y se alegrara. Al cuerpo le encanta la atención que le prestamos. Y es, además, una poderosa forma de autocuración. La mayoría de las enfermedades tienen lugar cuando no estamos presentes en nuestro cuerpo. Si el amo no está presente en la casa, todo tipo de personajes sombríos se alojarán en ella. Por eso, cuando estamos presentes en nuestro cuerpo, será difícil que entren huéspedes indeseados.

Eckhart Tolle

Mediante esta práctica, no solo se fortalece el sistema inmunológico físico: también se refuerza enormemente el sistema inmunológico psíquico. Este último nos protege de los campos negativos mentales y emocionales de los demás, que pueden ser muy contagiosos. Habitar el cuerpo nos protege, no a modo de un escudo, sino elevando la frecuencia vibratoria de todo nuestro campo de energía, de modo que todo lo que vibra a una frecuencia más baja como el miedo, la ira, la depresión, etcétera, se encuentra en un nivel de realidad virtualmente diferente. Ya no entran en el campo de nuestra conciencia, y no necesitamos ofrecerle ninguna resistencia, porque pasan de largo. Por favor, no aceptes o rechaces simplemente lo que estoy diciendo. Ponlo a prueba.

Habitar el cuerpo nos protege, no a modo de un escudo, sino elevando la frecuencia vibratoria de todo nuestro campo de energía.

Hay una meditación de autocuración simple, pero efectiva, que podemos hacer siempre que necesitemos fortalecer el sistema inmune. Es particularmente efectiva si la usamos cuando sentimos los primeros síntomas de una enfermedad, pero también funciona con enfermedades que están ya arraigadas si se la practica frecuentemente y con una concentración intensa. También sirve para contrarrestar cualquier perturbación del campo energético provocada por alguna forma de negatividad. Sin embargo, no es un sustituto de la práctica diaria de habitar el propio cuerpo; de lo contrario, sus efectos serán sólo temporales. A continuación presento la práctica.

Durante unos minutos, cuando estés desocupado, y especialmente por la noche antes de quedarte dormido y por la mañana antes de levantarte, “inunda” tu cuerpo con tu conciencia. Cierra los ojos. Acuéstate sobre la espalda. Elige diferentes partes del cuerpo donde enfocar tu atención, al comienzo durante solo un momento: las manos, los pies, los brazos, las piernas, el abdomen, el pecho, etcétera. Siente la energía vital en esas partes tan intensamente como puedas. Permanece con tu atención en cada parte durante quince segundos más o menos. Después, deja que tu atención corra por el cuerpo como una ola unas cuantas veces, desde los pies a la cabeza, y luego en sentido contrario. Esto no requiere más de un minuto. Luego, siente el cuerpo interior en su totalidad, como un único campo de energía. Conserva esta sensación durante unos minutos. Busca estar intensamente presente durante ese tiempo, presente en cada célula del cuerpo. No te preocupes si la mente desvía tu atención fuera del cuerpo y te distraes con algún pensamiento. En cuanto notes que ha ocurrido esto, simplemente vuelve tu atención al cuerpo interior.

Tomado de El poder del Ahora, de Ekhart Tolle.


Reflexiones:

  1. REPLY
    Ana Freixas dice:

    Al estar atenta aunque sea unos minutos a nuestro cuerpo tomamos más conciencia de él y nos facilita conectarnos con nosotros mismos en momentos difíciles..
    Cuando surgen emociones como el miedo, la ira, celos…etc…podremos retornar a nuestro centro recuperando serenidad y conciencia … gracias!!!

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